Termoterapia
onsiste en aplicar calor sobre el organismo del paciente con fines terapéuticos. Se debe aplicar una temperatura superior a la que fisiológicamente es propia del organismo (36,5°C - 37,2°C).
Se deberá tener en cuenta la sensibilidad térmica del paciente; el calor que apliquemos debe ser intenso pero siempre agradable durante su aplicación. Algunos de los beneficios de la termoterapia son: Efecto vasodilatador, favorece la nutrición de los tejidos y la oxigenación celular, disminución de la presión arterial provocada por la vasodilatación, relajación muscular, disminuye la inflamación, aumento de la frecuencia respiratoria (taquipnea), estimula el sistema inmunológico y favorece el proceso de reparación tisular.
¿Cuándo es recomendable la termoterapia?
- Contracturas musculares
- Espasmos musculares
- Patologías reumáticas
- Dolores menstruales
- Procesos inflamatorios crónicos y/o agudos
- Bursitis
- Trastorno de la circulación periférica
- Fibromialgia
- Hiperotonia